A lo largo de su vida útil, el aire acondicionado de nuestro vehículo ofrecerá diferentes signos que indicarán cuál será el momento idóneo para su recarga. Esencialmente, el gas de refrigeración compuesto en mayor parte por freón, va perdiendo con el tiempo sus propiedades térmicas de enfriamiento y expulsión de calor. Un efecto notablemente identificado por la pérdida progresiva de enfriamiento del aire emitido por el sistema.






















