Verificar el líquido de la transmisión es una práctica que a nivel industrial debe equipararse con la propia verificación del aceite de motor habitual. Comúnmente, los desperfectos en este sistema de asocian al efecto de estrés acumulativo de cargas pesadas y deterioro mecánico general. Propiamente, el descenso en el nivel de líquido o las fugas del sistema originan fallos como ruidos extraños o ineficacia al momento del cambio de velocidades.






















