En un período de 80.000 Km, los amortiguadores y puntales de tu vehículo ha hecho más de 80 millones de ciclos, lo que resulta en desgaste de sus componentes internos. Este desgaste puede tener efectos comprometedores sobre la estabilidad del vehículo y el control que tienes sobre él mientras conduces. Las pruebas independientes demuestran que la distancia de frenado de su vehículo puede mejorar hasta 3 metros cuando reemplaza los amortiguadores o puntales después de 80.000 Km de uso.
¿Qué son los puntales y amortiguadores?
La mayoría de los vehículos viajan en muelles helicoidales que incluyen una suspensión de puntales y un sistema de amortiguación, siendo este sistema de puntales el que se encarga de suavizar el impacto que tiene el terreno irregular sobre el auto y el amortiguador aquel que se encarga de absorber la energía que recibe el puntal por el impacto en el terreno.
Como no hay un punto de referencia de kilometraje específico que indique que debes cambiar la suspensión y la amortiguación, hay una serie de señales de advertencia que debe vigilar.
1 La dirección es rígida o hace ruido
2 Cuerpo del puntal o del amortiguador están abollados o dañados
3 El vehículo "se hunde en la nariz" cuando aplica los frenos
4 Neumáticos que faltan pedazos de goma
5 Fugas de líquido del amortiguador
6 El vehículo se balancea o se inclina en los giros
7 Rebotes excesivos después de golpear un bache en la carretera
También hay señales de que debes cambiar la suspensión y la amortiguación que son algo difíciles de detectar, como monturas o casquillos rotos o gastados, cuerpos de puntales y amortiguadores dañados, y fugas de fluidos. Algo que debes saber sobre fugas de fluidos: una pequeña fuga es perfectamente normal y aparecerá como una pequeña mancha húmeda en el puntal o amortiguador, mientras que una fuga problemática hará que el puntal o amortiguador parezca húmedo y aceitoso. Estos signos pueden ser fácilmente identificados por un profesional certificado, por lo que es una buena idea evaluar su sistema de suspensión.






















