A nivel industrial, existen al menos nueve signos claves que ayudan a comprender cómo detectar una fuga de refrigerante en un vehículo automotor. Atendiendo a sus múltiples causas una pérdida de este líquido puede venir ocasionada por factores como el deterioro de la tapa aislante del depósito, lo cual, hace proclive la evaporación excesiva del elemento. Por otro lado, una pérdida de esta categoría es provocada por factores físicos como roturas en abrazaderas, cortes en tuberías de cobre del radiador o grietas en el carter de depósito. Mas allá de una inspección visual, una falla de este tipo puede detectarse atendiendo a las siguientes condiciones y criterios.
¿Cómo detectar una fuga de refrigerante?

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El primer signo de una perdida de este tipo es sin duda el calentamiento súbito o anómalo del automotor. Esto ocurre cuando, durante la conducción, el testigo de temperatura sube por mas de 100 grados centígrados sin causa aparente. Otro signo clave de este tipo de fugas suele ser la disposición de líquido. Este fenómeno puede apreciarse de forma visible en forma de charcos o de manchas que el vehículo deja cuando esta estacionado. Pocas veces el goteo suele ser visible, no se debe confundir este líquido con el agua en expulsión.

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Por otra parte, otros elementos del sistema refrigerante pueden indicar una fuga de estas proporciones. Tales como, la humedad en el motor, un inusual manchado o marcas de color blanco en las tuberías refrigerantes. Por otro lado, considere que hechos como la emisión de humo blanco por el tubo de escape es el indicador de la falla mas grave. Aquí, el fenómeno consiste en la fuga y caída de liquido refrigerante dentro de la cámara de combustión. Se trata del signo más evidente para conocer cómo detectar una fuga de refrigerante, ya que mecánicamente esto indica un fallo en la junta de culata.






















