El lavado del coche suele ser algo que para muchos es una pérdida de tiempo. Sin embargo, es una parte vital para quitar imperfecciones de pintura, eliminar la suciedad y extender la vida útil del auto. La tarea de la limpieza del vehículo es fácil y con pocas herramientas, podemos conseguir una técnica que es mejor que los lavados mecanizados.
La denominada técnica de los dos baldes es superior a cualquier sistema de lavado a presión o mecánico. Por supuesto, se debe tener cuidado de dañar la pintura con rasguños o remolinos. Por ello, ahora vamos a recorrer el camino, las herramientas y los consejos para realizar una técnica perfecta del lavado a mano.
Seguridad
La limpieza de un coche suele hacerse en el hogar o un sitio amplio sin ningún tipo de peligro. Pero el uso de productos químicos requiere de ciertas precauciones. Guantes de goma largos y lentes de seguridad son fundamentales a la hora de iniciar el lavado a mano de un auto.
Es momento de preparar todas las herramientas necesarias para comenzar sin problemas. El listado a conseguir es el siguiente:
- Manguera de agua
- Boquilla de pulverización
- dos baldes
- Dos trampas de suciedad
- Guante de lavado de autos de microfibra
- toallas de microfibra
- Dos toallas de secado
- jabón para lavar autos
- Desengrasante automotriz en general
- Limpiador de ruedas
- cepillo de rueda
En materia de detalles finales, y que pueden ser decisivos, debemos conseguir un compañero de lavado para acelerar el trámite. No llevar remaches o botones que puedan dañar o rayar el vehículo. Diferenciar los baldes y evitar utilizar elementos de secado que no estén limpios.
El mejor lavado
Los lavados automáticos no son perfectos y suelen dejar puntos del vehículo sin limpiar. El lavado a mano es la mejor opción, pese a que exista un alto riesgo de dañar el coche con algún rayón. Sin embargo, su técnica cuidada y de ir parte por parte del auto, nos asegura una limpieza profunda y personalizada, tanto por dentro como por fuera del coche.






















